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Ejecutivo en un momento de calma y bienestar en su lugar de trabajo Mercado

La felicidad, un asunto empresarial

Por Mariana Castrelos · Publicado originalmente en Ámbito Financiero (enero de 2021)

Las gerencias de felicidad serán la novedad del año por venir. Los profesionales tendrán la misión de gestionar una transformación cultural, con vistas a promover el bienestar emocional, como socios estratégicos del crecimiento organizacional.

La felicidad ha sido desde siempre un tema de análisis trascendental; su búsqueda constante es propia de la condición humana. La filosofía, la psicología y la religión, por siglos, han intentado dar cuenta de qué se trata. La felicidad abre debates directamente vinculados al sentido existencial, a quiénes somos, hacia dónde vamos y qué queremos, y uno de sus grandes articuladores es el trabajo, considerando que este es un organizador social en la vida de las personas.

De hecho, son planteos comunes en quienes atraviesan una transición de carrera, donde la desvinculación laboral implica, por naturaleza, retomar la pregunta histórica de la felicidad; en este caso, el dilema queda asociado a un proceso de cambio.

Lo curioso es que en Estados Unidos, en Europa y en algunos países latinoamericanos, las empresas ya introdujeron el concepto de felicidad, antes de cualquier crisis, como un factor primordial a tomar en cuenta, entendiéndola como el sentimiento de poseer bienestar emocional. Esto es: que los trabajadores puedan sentir placer por lo que hacen y que además les represente un desafío y un proceso de crecimiento, tanto en lo profesional como en lo personal.

Así fue que la primera gerencia de felicidad latinoamericana nació en Chile en el año 2011, de la mano del Banco Estado Microempresas (BEME), y diez años después llegó a España con la startup catalana Departamento de Felicidad, que instaló un cambio paradigmático en toda Europa a través de la creación de puestos como gerente o director de felicidad.

Esto se concretó luego de encontrar el vínculo de la productividad, el clima de trabajo y la rotación laboral con el bienestar emocional de los empleados, tomando esos tres aspectos como algunos de los indicadores de medición, a partir de comprobar que a mayor placer y satisfacción en lo que se hace, mayor productividad, lealtad con la marca y motivación hay. La conclusión es que trabajamos para ser felices y somos parte de la construcción de la felicidad de los otros. Así, las grandes corporaciones se vieron impulsadas a crear áreas de felicidad. En síntesis, la cuestión sería obtener un beneficio mutuo: al decir de David Tomás, autor del libro La empresa más feliz del mundo, se trata de "lograr un beneficio bidireccional".

En nuestro país, a partir del confinamiento obligatorio y lo que trajo aparejado (estrés psicofísico), esta tendencia mundial se aceleró, y ahora son quienes se dedican a recursos humanos los que solicitan sesiones de consultoría y asesoramiento que los orienten a promover el bienestar emocional de los equipos, desde cómo abrir el área hasta cómo evaluar y medir la felicidad de sus talentos.

Es un hecho: los profesionales, sobre todo los psicólogos, tendrán la misión de acompañar una transformación cultural como socios estratégicos del crecimiento organizacional.

Dicho esto, cierra un año que, desde esta nueva realidad, coloca a la felicidad en la agenda laboral, como un asunto también empresarial.

Si tu organización quiere avanzar en bienestar emocional como parte de su estrategia, podemos analizar juntos el mejor abordaje.

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